
La encuesta que sacude al Gobierno: Milei pierde fuerza en redes y cambia el humor digital. Datos clave, clima social y lo que se está gestando en la conversación online argentina.
El último relevamiento del Panorama Digital Argentino encendió una señal de alerta en el corazón de la estrategia comunicacional del Gobierno: la figura de Javier Milei perdió centralidad en la red que supo catapultarlo al poder.
Según el informe elaborado por QSocial Big Data a través de su sistema QMonitor, la llamada “vitalidad digital” del Presidente en X se desplomó un 87% en apenas 27 meses, pasando de 3,1 millones de acciones mensuales en diciembre de 2023 a unas 400.000 en marzo de 2026.
El dato no es menor. Durante su irrupción política, Milei convirtió a X (ex Twitter) en su principal plataforma de amplificación, un territorio donde dominaba la agenda con alta capacidad de viralización. Hoy, ese dominio aparece erosionado. El informe sostiene que la red dejó de ser “el territorio presidencial por excelencia” y abre interrogantes sobre la eficacia del modelo comunicacional libertario.
Caída de centralidad y discurso hacia adentro
El retroceso en la figura del mandatario convive con una paradoja: mientras Milei pierde protagonismo, el ecosistema de influenciadores oficialistas incrementó su nivel de actividad. Sin embargo, lejos de expandir la base de apoyo, esos contenidos parecen reforzar una lógica de circulación interna.
El estudio advierte que la comunidad libertaria “habla cada vez más hacia adentro”, priorizando la consolidación identitaria y la confrontación con adversarios antes que la captación de nuevos votantes. En términos políticos, el fenómeno sugiere un agotamiento de la estrategia digital que había sido clave en el ascenso del actual Presidente.
A nivel de percepción, los datos también marcan una diferencia significativa entre áreas de gestión. En el terreno económico, el oficialismo logra sostener un saldo positivo en la conversación digital (55,6%), apalancado en hitos como el fallo por YPF, indicadores de estabilidad y cierto reconocimiento internacional. Pero en el plano político cotidiano, el escenario cambia: el sentimiento negativo alcanza el 56%, reflejando desgaste en la evaluación de la conducción.
Otro de los puntos más llamativos del informe es el cambio en los ejes de conversación. Aunque la economía sigue liderando en volumen de publicaciones, fue desplazada en términos de viralidad por la guerra con Irán, que duplicó las interacciones digitales.
El dato más sensible es que el 68% de esas menciones incluyen a Milei. Y cuando su figura aparece asociada al conflicto internacional, la negatividad crece 21 puntos. Según el análisis, esto indicaría que una parte de la sociedad no percibe el tema como un fenómeno externo, sino como una derivación directa de decisiones políticas del Gobierno.Política
En paralelo, se registra un fenómeno inusual: la virtual desaparición del dólar de la conversación digital. Con apenas 16 menciones en todo el mes, el tipo de cambio —históricamente un termómetro social— dejó de ocupar un lugar central. El informe sugiere que la relativa estabilidad cambiaria desactivó ese foco de tensión, aunque no necesariamente implique una mejora estructural.
En el terreno de la disputa comunicacional, el oficialismo mantiene una ventaja contundente en términos de volumen: 48,9 millones de acciones frente a 21,7 millones de la oposición. La diferencia, sin embargo, no radica en las ideas sino en la capacidad de distribución, sostenida por comunidades organizadas, pauta digital y procesos automatizados. En TikTok, la brecha se amplía a una relación de seis a uno.
Aun así, el informe introduce un matiz clave: la oposición logra equiparar el impacto en la agenda económica (39% contra 37,5%) apelando a un recurso específico, el testimonio personal. Este tipo de narrativa, basada en experiencias concretas, muestra mayor eficacia que los datos estadísticos difundidos por el Gobierno.
