Dentro de este grupo existe un doble desafío a la hora de impartir los conocimientos referidos al mundo financiero, es decir por un lado las falencias radican en los saberes sobre los distintos términos, servicios y productos, y por otro aparece en las habilidades para el uso de las distintas tecnologías que en la actualidad median estos procesos, por ejemplo cajeros bancarios, dispositivos de computación y móviles. Se suma también la alta vulnerabilidad a la que se encuentran expuestas las personas mayores, cuando se trata de robos y estafas.
Distintas iniciativas implementadas por organismos estatales y entes privados también han puesto el ojo sobre la educación financiera para adultos mayores, con la idea de que la inclusión y el acceso al sistema se vea garantizado también para ellos, y de esa manera puedan gozar de una buena salud financiera y prevenir ser víctimas de delitos.Cabe destacar, que en la actualidad la transformación digital en el mundo y en particular en el sistema financiero está avanzando de manera continua y progresiva, y que las soluciones tecnológicas disponibles tienden a aumentar la autogestión en los sistemas para buscar más eficacia.
Por esta razón, hay que hacer hincapié en la necesidad de incluir a los adultos mayores, y brindarles el conocimiento necesario para que puedan ser incluidos dentro de las nuevas tendencias, obviamente les va a permitir ser parte de los beneficios que se brinda con el uso de los canales electrónicos.
En la provincia de Buenos Aires, el segmento de adultos mayores presenta un alto grado de bancarización debido a que el pago de los haberes previsionales se efectúa a través de acreditaciones en cuentas abiertas en alguna entidad financiera, pero que no obstante de esta realidad las personas de esta franja etaria requieren de un aprendizaje para utilizar las herramientas que se encuentran disponibles en el sistema financiero que tiende cada vez más a la digitalización de las operaciones.
La realidad en cifrasSegún el informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina del año 2019, realizado por la Universidad Católica Argentina (UCA), solo el 17,6% de los mayores consultados ingresa a su cuenta bancaria por internet. Dentro de los adultos mayores, esta práctica disminuye a un 19,9% entre 60 y 74 años y un 10,8% a partir de los 75.
Por otro lado, en cuanto al cobro de las prestaciones previsionales (jubilación y/o pensión), el 51,1% de las personas mayores utiliza el cajero automático y el 46,5% realiza la operación físicamente en el banco. En referencia al uso de tarjetas, cinco de cada diez usan tarjeta de débito y cuatro de cada diez usan tarjeta de crédito.
Durante el año 2020, según un informe del Banco Central, se evidenció un incremento del más del doble de las operaciones realizadas a través de medios de pago electrónicos, en relación a las extracciones en efectivo del año anterior, debido al impacto de las restricciones físicas impuestas por la pandemia.
En lo que respecta al Banco Provincia de Buenos Aires, el 20% de los clientes del segmento de adultos mayores ha descargado en sus celulares la billetera digital Cuenta DNI y el 56 % de ellos utilizan el Homebanking.
Por otro lado, en relación a los contenidos de educación financiera para adultos mayores, los mismos están pensados en función de estas realidades. Teniendo en cuenta que, los principales conocimientos deben estar orientados a qué tipos de canales electrónicos y de autogestión encuentran a su disposición, haciendo referencia a la banca virtual, a las aplicaciones móviles, e incluso a los cajeros automáticos, y que su implementación debe darse en función de cuáles son los beneficios asociados a cada uno de ellos y por qué utilizarlos. Las ventajas del uso de las tarjetas de crédito, de débito, de las billeteras virtuales para evitar el manejo de efectivo, y obviamente cómo se utilizan de manera adecuada a fin de evitar cualquier tipo de estafa.
Experiencias para la inclusiónComo se mencionó antes, durante el 2020 por las restricciones y el distanciamiento social impuestos por la pandemia, muchas personas que operaban en los bancos de manera presencial comenzaron a utilizar canales digitales, por lo que la necesidad de brindar educación financiera se agudizó. Desde distintas entidades se comenzaron a implementar medidas para acercar a los adultos mayores a estas innovaciones. En este sentido el objetivo del programa es lograr que este segmento que no está tan familiarizado con la utilización de los medios electrónicos pudiesen ir perdiendo el temor y comenzar a transaccionar tranquilamente.
Por lo tanto, este programa pretende lograr una verdadera inclusión y educación financiera, promoviendo y consolidando el acceso y el uso seguro y eficaz de todos productos y servicios que disponen los Banco, y obviamente impulsa a las personas a vincularse con herramientas financieras más sofisticadas brindándoles las habilidades necesarias para una correcta utilización.
A raíz del mismo se comenzó con una campaña en redes sociales destinada a este sector poblacional, con influencers de la tercera edad, y se llevaron adelante capacitaciones en los distintos municipios de la provincia con el objetivo de interiorizar a los adultos mayores “acerca de las bondades y beneficios de los distintos canales, productos y servicios del Banco.
Esta iniciativa, fue muy bien recepcionada por los adultos mayores ya que se registró un notable incremento de las transacciones efectuadas por canales digitales de los que participaban de los talleres. Sin embargo, cabe reconocer que la total inclusión financiera del sector de adultos mayores es todo un reto. Es un camino muy largo, un desafío muy importante que tenemos como sociedad y aún nos queda un largo camino por recorrer. Pero soy partidario de que acercándoles y dándoles toda la información necesaria para que se sientan seguros, vamos a lograr el éxito que estamos pretendiendo con este programa y todas las acciones que estamos desarrollando.
