
Sin embargo, se relaciona con temas derivados de Halloween, como la muerte, la oscuridad, y las fuerzas espirituales o del más allá.
También hay pasajes en la Biblia que advierten a los cristianos sobre la participación en prácticas paganas que involucren brujería, adoración a otras deidades y rituales o cultos a seres mitológicos.
¿Por qué los cristianos no celebran Halloween?
A pesar de que Halloween ha evolucionado en varios aspectos, el cristianismo se mantiene firme en contra de las raíces de esta festividad, que están conectadas con el paganismo.
Halloween, como indica su explicación más fiel, es la época del año en la que los defensores de la Wicca, una red de brujas practicantes, celebran el momento en que la separación entre el reino espiritual y el físico es más delgada, el 31 de octubre.
Se interpreta que estas celebraciones están vinculadas con el satanismo y el ocultismo. La premisa de Halloween involucra realizar travesuras y comportamientos que normalmente no son bien vistos en otras épocas del año, los cuales suelen ser presumidos con orgullo.
Aunque para muchos las conductas y tradiciones relacionadas con Halloween son inofensivas y resulta exagerado prohibirlas por el cristianismo, el hecho de que provengan de un origen vinculado con influencias siniestras provoca que no sean bien vistas.
