


LA RED DE PASTORES UNIDOS DE JOSÉ C. PAZ LLEVA ACCIONES CONJUNTAS DESTINADAS A FORTALECER UN PROYECTO SOLIDARIO
La iglesia camina unida en una convocatoria que reunió a pastores, pastoras y hermanos de distintas congregaciones para compartir un tiempo de comunión, unidad y crecimiento espiritual.
Durante el encuentro se celebró la Santa Cena, recordando el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo y renovando el compromiso de caminar juntos como un solo cuerpo en Cristo.
La jornada también contó con la grata visita del pastor Joel Stefanini, quien compartió un mensaje basado en la Palabra de Dios, exhortando a la Iglesia a permanecer firme, unida y esperanzada frente a los desafíos de este tiempo.
Como expresa el Salmo 133:1: «¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!», ese espíritu de unidad fue el eje que atravesó toda la reunión y que hoy continúa dando frutos en distintos ministerios y proyectos.
MUJERES EN RED: organización y compromiso para servir
Ese mismo espíritu se hizo presente en la primera reunión de Mujeres en Red, donde pastoras y hermanas de diferentes iglesias avanzaron en la planificación de acciones conjuntas destinadas a fortalecer el proyecto solidario El Granero de la Red. Durante la reunión se abordaron diversos temas de trabajo, como la recepción y distribución de medicamentos y donaciones, el acompañamiento a voluntariados hospitalarios, la realización de talleres y capacitaciones, la organización de cursos gratuitos de RCP, DEA y primeros auxilios, la coordinación de los grupos de comunicación, el apoyo a merenderos, comedores y ollas populares, además del compromiso de brindar ayuda mutua cuando alguna congregación desarrolla actividades especiales.
Estas iniciativas reflejan el propósito de El Granero de la Red, un espacio que busca canalizar recursos, donaciones y esfuerzos para responder de manera organizada a las necesidades de la comunidad.
LA FE QUE LLEGA A LAS CALLES
Los frutos del trabajo conjunto ya comienzan a verse en distintos ministerios que, impulsados por el amor de Cristo, salen cada semana a asistir a personas en situación de calle.
En estas noches de intenso frío, iglesias y equipos de voluntarios preparan y distribuyen viandas calientes, acompañadas por una palabra de aliento, oración y contención espiritual para quienes atraviesan momentos de extrema vulnerabilidad; porque cada alimento entregado representa mucho más que una ayuda material: es un gesto de esperanza que recuerda que nadie debería sentirse solo ni olvidado.
Desde la Red de Pastores también se expresó un profundo agradecimiento, por un lado, a Mujeres en Red, grupo de pastoras y hermanas de las congregaciones que trabajan codo a codo sosteniendo merenderos, comedores y ollas populares; y, por otro, a todos los hermanos y hermanas que dedican su tiempo a compartir alimentos y el amor de Cristo con quienes más lo necesitan.
Animados por la certeza de que Dios continúa proveyendo para toda buena obra, desde la Red de Pastores Unidos reafirman el nuestro compromiso de seguir trabajando en unidad, convencidos de que el Evangelio se anuncia no solo con palabras, sino también a través de acciones concretas de amor, solidaridad y servicio hacia el prójimo.
Porque cuando la Iglesia camina unida, la esperanza deja de ser solo un mensaje y se convierte en una realidad que alcanza a toda la comunidad.
