Lo de la bandera de Malvinas hizo historia.
Va a ser recordado por nuestros tataranietos.
En cada libro de historia.

Eso a mí me dejó más que satisfecho y creo que a la mayoría del pueblo Argentino.
La copa es solo una estrella en la camiseta.
El cartel que se va a replicar en cada taza, en cada remera, en cada paredón de los barrios, en cada luchador por la libertad de la Argentina y en los militantes de toda la vida por la Justicia Social, en la aguda reflexión de cada filósofo que aún está por nacer, en cada despertar del orgullo nacional de los olvidados del mundo.
Tal vez esos muchachos aún no se hayan dado cuenta, tal vez el pícaro que se birló la sábana y se metió de colado en el estadio aún no haya dimensionado cómo nos inspiró a todos.
Pero éste mundial es un antes y un después.
Así que, para mí, los pibes son campeones de la dignidad, y ese orgullo que nos dieron quedará grabado a fuego en nuestra historia nacional.
Lo meritorio fue ganarle a Inglaterra un mundial en si mismo; de ir perdiendo 1 – 0 se remontó el partido; lo de Malvinas repercutió en todo el mundo y dejo pagando al gobierno nacional y todos los cipayos. ¡Las Malvinas fueron, son y serán argentinas! “Arriba Argentina”
